Una varita Mágica por favor!!!!

Mi papá se fue de mi casa hace casi 13 años (5 de agosto de 1995) y aún espero que sea él cuando golpean la puerta o cuando escucho el motor de un auto afuera de mi casa. No quiero dejarlo ir. No quiero perder esa pequeñísima esperanza que inconscientemente aún mantengo en un rincón de mi corazón. Me cuesta asimilar, aceptar y seguir adelante cuando algo tan chocante e inesperado me sucede. A veces creo que es por qué nadie me da una explicación lógica de lo que está sucediendo, pero creo nunca entenderé aunque mil profesores, especialistas o el mismo Dios viniese a explicarme Por Qué o Para qué pasan estas cosas que me han marcado por siempre y que se vuelven un obstáculo en mi crecimiento y madurez. Han pasado casi 13 años y yo lo espero.
Han pasado casi 4 meses y aún no puedo dejarte ir Tía Bella!
Mis ojos brillan al envolverse en lágrimas que quieren expresar el dolor que siento por tu absurda partida. Por Quéééé!!!!!!!!!!!! Por dentro grito y trato de pensar en ti, pero cuando vuelven a mi mente esas imágenes tortuosas, me niego a verte así, me niego a aceptar que ya no estás.
He llorado, he hablado un poco más de ti para ver si así puedo dejarte descansar de mis preguntas y mi intolerancia a tu partida, pero siento que cada vez se me hace más difícil.
Mi papá siguió con su vida. Sé que no fue fácil para él, pero logró seguir. Tiene un nueva familia y me sigue amando como siempre. Pero yo sigo aquí pensando que algún día volverá. De qué serviría su regreso? Yo quizás pronto me iré de la casa. Mi hermano pequeño lloraría y sufriría lo que yo sufrí??? No quiero eso. Pero si me gustaría que mi familia no se hubiese disuelto nunca. Desearía poder continuar como mi papá lo ha hecho, pero aún te espero Daddy...
Todos siguen viviendo y eso es lo correcto, solo que me cuesta continuar porque es empezar a aceptar que mi Tía ya no está y no quiero aceptarlo...
Necesito un Hada Madrina para que con su varita mágica pueda cumplir algún deseo de mi corazón.
Tan sólo quisiera volver a ser esa pequeña que mi Daddy abrazaba todos los días al llegar a casa...Ahora necesito ese abrazo porque tengo pena y no hay quien me consuele...
